Joan Vinyes, con un coche WRC, gana con autoridad el Ral·li Esprint Sant Julià
Actualitzado el 23/02/2014 18:49


La 17ª edición del Ral·li Esprint Sant Julià ha abierto este domingo, 23 de febrero, la temporada de motor, con una participación de lujo. El gran vencedor ha sido el tándem andorrano Joan Vinyes-Jordi Mercader (foto), con un Seat Córdoba WRC, un antiguo prototipo del mundial. Han completado el podio Josep M. Membrado-Jordi Vilamala y Albert Orriols-Manel Muñoz. Los participantes han coincidido en alabar el nuevo recorrido, que este año ha incluido el tramo l’Enclusa-Romagats.
- Galería de fotos: pódium y parque (autor: Escuderia Osona)
- Galería de fotos: tramo de Romagats (autor: Josep M. Oliver)
- Galería de fotos: tramo de Coll de Mansa (autor: Josep M. Oliver)
Uno de los hechos destacables ha sido la gran afluencia de público, comparable a algunos de los tramos del mundial que se habían disputado en la zona. El buen tiempo ha acompañado, con un día totalmente soleado. No se han registrado incidentes.

En total, han participado en el rally 46 pilotos, cuatro de los cuales en la categoría de regularidad. Una cifra inferior a otras ediciones pero que se ha contrarrestado  con una calidad extraordinaria.

Vinyes, con su WRC, no ha dado opción a sus rivales y ha exhibido una lección de pilotaje. Pese a luchar con pilotos que conocen a la perfección las carreteras de la comarca, el piloto andorrano se ha impuesto en cinco de los seis tramos (en el último ha hecho un pequeño trombo) y ha finalizado con un tiempo de 22’01.2.  Tras llegar a la meta se ha mostrado muy satisfecho con el rally y también con el comportamiento de su coche, que era la primera vez que pilotaba.

En segunda posición, a 33.1 segundos, se ha clasificado Membrado, otro de los grandes favoritos, con un Porsche 911 GT3. “El WRC de Vinyes ha impuesto un ritmo muy alto y ha sido imposible seguirlo”, reconocía el de Olost. En todo caso, Membrado estaba contento de cómo había funcionado el coche, con el cual disputará este año el campeonato catalán. Tendrá como copilot al tonense Jordi Vilamala, que retorna a la competición tras unos años de ausencia. Vilamala y Membrado habían corrido juntos durante 15 años.

Albert Llinàs y Kiko Torra, de la Escuderia Osona y actuales campeones catalanes de tierra, han disputado el segundo puesto a Membrado durante los dos primeros tramos. En la tercera pasada, han roto el palier y han tenido que abandonar.


Joan Vinyes, en el tramo del Coll de Mansa / Josep Maria Oliver

El tercer escalón del podio lo ha ocupado Albert Orriols, de la Escuderia Osona, que esta temporada ha estrenado un Porsche 911 GT3, con el cual optará al campeonato catalán de asfalto. El osonense se ha clasificado a 1’08.2 del vencedor, muy lejos de Membrado. Orriols ha perdido tiempo en los dos primeros tramos, donde ha tenido problemas con el compuesto de los neumáticos, que no le han cogido temperatura, y con una pirueta que ha hecho antes de llegar a la Fullaca. “Luego hemos ido de menos a más y hemos estado probando reglajes y suspensiones, que era de lo que se trataba”, explicaba el piloto en la meta.

Elevada participación de la Escuderia Osona

La gente de casa no ha fallado. Hasta 17 equipos de la Escuderia Osona han participado en el rally, incluyendo los de Orriols y Llinàs.

Gran papel del tándem Raül Illamola-Guillem Paredes, con un Mitsubishi Lancer Evo IX, que ha firmado una cuarta posición, a solo 13.1 segundos de Orriols. Illamola ha protagonizado un final de rally espectacular e incluso se ha permitido el lujo de ganar el último tramo.

Nil Boixeda y Dani Noguer, con un Peugeot 106 Rallye S20, han sido los siguientes clasificados de la Escuderia Osona, en el 12º lugar. Después, el tándem Josep Trasserra-Ramon Abad (Porsche 911 GT3), en 15ª posición.

Los vencedores de la Regularidad han sido Jordi Blancafort y Josep Cabaní, con un Volkswagen Golf GTI. En esta categoría han participado cuatro equipos, todos ellos de la Escuderia Osona.

Los pilotos dan el visto bueno al nuevo recorrido

La organización decidió este año modificar el trazado e incorporar el tramo l’Enclusa-Romagats, entre el puente de Fàbregas y Sant Julià de Vilatorta, que ya se había incluido en diversas ocasiones en el campeonato mundial. Por contra, se mantuvo el de Coll de Mansa. Los coches han tenido que hacer tres pasadas en cada uno de ellos.

Con este nuevo trazado, el itinerario de esta edición se ha recortado mucho gracias a la poca distancia entre los enlaces. Así, este año el rally constaba de un total de 87,2 quilómetros, de los cuales 34,9 eran cronometrados.

Los pilotos han destacado la espectacularidad del nuevo recorrido. “Nos lo hemos pasado muy bien”, decía Membrado. “Ha sido un rally fantástico y muy divertido”, añadía Vinyes.

- Clasificación final del 17º Ral·li Esprint Sant Julià
- Todas las clasificaciones del 17º Ral·li Esprint Sant Julià


Josep  Traserra, en el tramo de Romagats